sábado, 19 de abril de 2008

El séptimo sello


El mundo cinematográfico de Bergman es uno de los más interesantes, inquietantes y uno de los más difíciles de asimilar.
El cine de Bergman no tiene nada que ver con el cine americano y los europeos que trabajan en Hollywood aunque sus producciones pueden ser igual de fascinantes que las demás.
La película comienza cuando (Max Von Sydow) un caballero y (gunnar Bjornstrand) su escudero llegan a Suecia que era su tierra natal después de estar en las cruzadas.
A Max Von cuando llega a las playas de Suecia se le aparece la muerte anunciándole que va a por él.
Éste para alarga su tiempo le propone a la muerte jugar una partida de ajedrez con la condición de que si ganaba la partida la muerte no se lo llevara. Durante esa partida el caballero indaga constantemente sobre lo que hay después de la muerte puesto que no quiere ir a ciegas a su destino.
Uno de los puntos más sorprendentes de la película es que Bergman no sufre en ningún momento, también destaca la sobriedad a través de la cual puede conseguir una efectividad tremenda en los momentos culminantes de la película .
Otro de los aspectos fundamentales de la película es la irrepetible fotografía de Gunnar Fischer. su trabajo es esencial en la película por que utiliza su destreza para distintos fines, el más obvio es el simbolismo del negro que refleja la muerte .Otro aspecto es que Bergman presenta la muerte como algo terrestre que no afecta al alma solo al cuerpo.
Otro factor clave en la película es la elección de los actores. Todos están soberbios en sus papeles.
La música también está muy bien escogida no se abusa de ella para lograr dosis de emotividad .La utilización de fragmentos populares es un dato muy interesante porque nos pone en una posición más cercana a la gente, a los problemas como la peste que asola el país…

martes, 15 de abril de 2008

Festivales de cine español


España vive en los últimos años un boom de festivales dedicados al cine en muchas de sus vertientes. Algunos tienen muchos años a sus espaldas, como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, la Seminci o el Festival de Cine de Gijón, y otros muchos, especialmente los más especializados, como Animadrid, Festival Punto de Vista, Docupolis o el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola, son de reciente creación, con un ámbito más especializado.
El Festival de Cine de Sitges, conocido actualmente como Festival Internacional de Cinema de Cataluña, fue inaugurado en 1967, y está considerado el número uno en la especialidad de cine fantástico. Dentro de este género destaca Jesús Franco, director muy conocido fuera de España con seudónimos como Jess Frank o Jess Franco.
Pero más importante para la renovación y la proyección del cine español en el extranjero fue la creación del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, impulsado en 1953 por el comercio local como una plataforma publicitaria de la ciudad. Se trata del único festival de la máxima categoría A acreditado por la FIAPF de España. En los más de cincuenta años de historia, se ha consolidado como uno de los primeros festivales del mundo.
La Seminci, Semana Internacional de Cine de Valladolid, nacida en 1956 como "Semana de cine religioso de Valladolid", se celebraba en Semana Santa, fue evolucionando, hasta convertirse en uno de los principales festivales de cine de España. Durante muchos años, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián fue el encargado del glamour y los nombres conocidos, y la Seminci se preocupó más por recopilar películas interesantes, independientemente de que ya se hubiesen estrenado en otros festivales. Pero en 2006, con el cambio de equipo directivo, parece que ha tomado un nuevo rumbo, orientándose más a una programación de "estrenos", películas nuevas que no tengan recorrido ya por festivales anteriores.
El Festival de Cine de Gijón es otro de los más veteranos, que ha conocido en los últimos años un renacer gracias a su reconversión al cine de autor más contemporáneo y experimental. Destacadas han sido, por ejemplo, sus retrospectivas de autores como Abbas Kiarostami, Aki Kaurismäki, Todd Haynes, Pedro Costa, Paul Schrader, Hal Hartley, Lukas Moodysson, Tsai Ming-liang, Claire Denis o Todd Solondz, auténticas puntas de lanza de la cinematografía mundial, y casi inaccesibles en España de no ser por la labor de este festival.
Entre lo más recientes destaca el significativo Festival de Cine Español de Málaga, dedicado a la producción cinematográfica española.
La última propuesta en festivales, es el FIC-CAT, Festival Internacional de Curtmetratges en Català, un festival orientado a los realizadores catalanes o de cualquier lugar del mundo siempre y cuando las obras estén dobladas o subtituladas en catalán, en cualquiera de sus variantes.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Los inicios del cine español

Las primeras exhibiciones cinematográficas en España tuvieron lugar en las fiestas de San Isidro de 1896 en Madrid mediante el Animatógrafo, sistema también conocido como Teatrograph y derivado del Kinetoscopio de Edison, modificado por el inglés Robert William Paul y puesto a punto en mayo de 1895. La première de esta primera exhibición española se hizo el 11 de mayo de 1896 en el circo Parish de la plaza del Rey, en los jardines de la Casa de las Siete Chimeneas. Solo dos días después (13 de mayo) llegarían las imágenes del Cinematógrafo Lumière, que traía Alexandre Promio.
La primera película española fue Salida de la misa de doce de la Iglesia del Pilar de Zaragoza, rodada por Eduardo Jimeno Correas, que con su padre Eduardo Jimeno Peromarta, fueron quienes primero se hicieron con un aparato Lumière, adquirido en junio de 1896 en la misma fábrica los Lumière en Lyon. Con esta cámara rodaron en las fiestas del Pilar de 1896 (del domingo 11 de octubre al domingo 18 de octubre) dos películas, la Salida de Misa del Pilar y Saludos, en los dos domingos consecutivos. Esta fue la primera película producida y rodada por un español (pues operadores de Lumière, como Francis Doublier, ya habían rodado en España, a finales de 1895, una corrida de toros)
Más tarde, en abril de 1896, Promio rodó en Madrid Vistas de la Puerta del Sol, y en Barcelona Plaza del puerto en Barcelona o la anónima Llegada de un tren de Teruel a Segorbe. La primera película con argumento fue Riña en un café (1897), del prolífico Fructuós Gelabert.
El primer director español de éxito internacional fue Segundo de Chomón, quien trabajó en Francia e Italia.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Black Narcisus (1947)

Una de las colaboraciones conjuntas más interesantes en la historia del cine ha sido la del director inglés Michael Powell con el guionista húngaro Emeric Pressburger. Juntos trabajaron en más de veinte películas ofreciéndonos una colección de joyas cinematográficas de géneros tan diversos como admirables. En medio de la Segunda Guerra Mundial aprovecharon para fundar una productora llamada “Los Arqueros” con el objetivo de poder mantener cierta independencia dentro de sus obras. Precisamente una de las más atractivas de este corpus es “Black Narcissus” que se levanta como un melodrama bastante curioso no sólo por la ubicación geográfica de la historia sino por lo que se pone en juego en la trama.Un grupo de monjas inglesas encabezadas por una inmaculada Deborah Kerr, decide ir a evangelizar la aldea del monte Mopu ubicado en la cadena montañosa del Himalaya. Pero antes de partir, la hermana superiora le advierte a nuestra protagonista que aún no la ve preparada para afrontar semejante empresa. Para el espectador esta duda es una verdadera sorpresa porque no advertimos peligro alguno en la travesía en que se embarcan las sacedortizas, más tarde descubriremos el por qué de la advertencia. Al llegar a la montaña la misma se nos revela visualmente como un espacio demasiado extraño, un lugar en el que se habla otra lengua y donde el viento está presente en cada rincón.Los problemas no tardan en surgir desde el instante de llegada y es que la orden debe funcionar en un edificio que anteriormente servía como casa de orgías, esto lo descubrimos por los frescos que habitan en las paredes. La primer indicación que da la hermana Clodagh (Kerr) es pintar esos muros con la intención de borrar los dibujos obscenos. Pero ahí es donde comienza a exponerse el conflicto interno y la forma de trabajarlo de Powell nos sugiere que la actitud de la religiosa es tapar aquello que la incomoda sin saber que los sentimientos del pasado son algo que no se puede cubrir tan fácilmente. Esos muros son simétricos a la vida anterior de las monjas y el hecho de verlos una prueba para curarse definitivamente. Paralelamente aparece un inglés radicado en el lugar llamado Mr Dean que va a pasearse sin remera y con una pipa sugestiva por toda la colonia despertando las fantasías reprimidas de las monjas. Es de un erotismo tan sutil la puesta en escena del director inglés que no hace falta subrayar nada, con un solo gesto de cortesía del señor Dean las hermanas ya empezaran a disputarse la atención del caballero. Ahí es donde el melodrama aflora en su premisa más intensa que es la incapacidad de amar. Aquella que hizo convertir a Clodagh en religiosa y la misma que le mantiene frío el corazón. Este viaje iniciático será una prueba de fuego que sacará los sentimientos más lujuriosos enfrentando a las protagonistas con su lado más oscuro. En esta lucha Kerr podrá dominar sus impulsos de deseo mientras que la hermana Philippa caerá en una locura sin retorno.El dueto de realizadores trabajó a partir de una novela de Rumer Godden construyendo un mundo de colores tan expresivos que hicieron escuela. No en vano siempre se asoció a Powell como un genio que lograba que la pantalla se transforme en un lienzo y la cámara en un pincel. Este magnífico trabajo visual no hubiera sido posible sin un preciso ejecutor del technicolor que más tarde también se convertiría en realizador llamado Jack Cardiff. Otra de las decisiones que resaltan aquí es la elección de la inmaculada Deborah Kerr para el papel de monja tan diferente al que años después haría con John Huston en “Heaven Knows, Mrs Allison” (1957).Para no engañar a nadie hay que aclarar que es un film un tanto difícil de ver porque hay ciertas claves ocultas que son fundamentales para la lectura. Por un lado está ese viento que parece funcionar como una grieta que invita a la seducción y por otro los objetos de figura redonda que vemos permanentemente en los decorados que nos sugieren algo erótico. Aquí nos queda esta entrega magistral que toma como punto de partida a esta flor asiática cuyo nombre deriva de la palabra persa nagris y cuyo significado indica que esta planta es embriagadora explicándonos así el tema central de este bello relato cinematográfico con tono de fábula.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Animación por ordenador

En la animación tradicional el lapicero y el arte del dibujante era una herramienta muy flexible.
El ordenador no es una herramienta tan flexible.
Algunas de las técnicas más comunes:
*Rotoscopia: Consiste en capturar un movimento real, y utilizar esa información para desarrollar un movimiento animado por ordenador.
*Animación paso a paso: Consiste en definir manualmente uno a uno los fotogramas, por ejemplo, en la animación a plástilina, se usa este método.Esta técnica es muy lenta y se usa para pequeñas animaciones.
*Animación por cotas:Se toma uno de los fotogramas indispensable y se deja que el sistema genere los otros movimientos mediante el método de interpolación.
*Animación procedural:Se describe el movimiento de forma algorritmica, para movimientos sencillos es una buena opción pero para movimientos complejos es mejor optar por otra alternativa.

La animación tradicional a menudo describe movimientos imposibles en la realidad.
La cinemática estudia los movimientos con independencia de las fuerzas que lo producen.

Peliculas famosas animadas por ordenador:
-Shrek
-Nemo
-Transformers( por partes)
-....etc

martes, 12 de febrero de 2008

El cine estadounidense Contemporáneo

Los cambios que se aprecian en las películas de finales de los sesenta son suficientes para que el Hollywood clásico entienda que no queda nada de las peliculas clasicas. Los productores tienen otro estilo, los directores se adentran plenamente en el negocio audiovisual, los actores demandan mayores honorarios, el consumo del cine ya no es en la sala o a través de la televisión, pues el vídeo ofrece otra ventana de comercialización. La tecnología avanza tan rápido que revoluciona el concepto creativo cinematográfico y ya, a finales del siglo XX, se ruedan películas en vídeo digital.

A partir de 1975 el cine estadounidense entra en la nueva era que va a estar dominada por los blockbusters, es decir, por la rentabilidad inmediata en taquilla de una película. Desde Tiburón (1975), de Steven Spielberg, hasta Spiderman (2002), de Sam Raimi, Hollywood va a estar pendiente de la ventas de entradas en el primer fin de semana.

Esta nueva idea del negocio la consolida George Lucas cuando dirige La guerra de las galaxias (1977), todo un fenómeno cinematográfico que se transforma en otro sociológico y de mercadotecnia. En este sentido también sorprende el éxito de Titanic (1997), de James Cameron, de The Matrix (1999), de Larry y Andy Wachowski, o los éxitos de El señor de los anillos. La comunidad del anillo (2001), de Peter Jackson, y Harry Potter y la piedra filosofal (2001), de Chris Columbus. Pero los grandes éxitos no pueden ocultar otras fracasos; quizás los más sonados fueron los de La puerta del cielo (1980), de Michael Cimino, y Waterworld, el mundo del agua (1995), de Kevin Reynolds.

El cine del último tercio del siglo XX fue básicamente espectáculo, producciones que supieron aprovechar el tirón de series impulsadas por Steven Spielberg y un grupo de directores que fueron consolidando su carrera a su sombra en películas diversas (En busca del Arca perdida, 1981; Regreso al futuro, 1985; Parque Jurásico, 1993; Los Picapiedra, 1994; Forrest Gump, 1994 ; y mucho cine de animación: ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, 1988; Antz/Hormigaz, 1998; Shrek, 2001).

Espectáculo muy vinculado a las historias catastróficas (desde Aeropuerto, 1970, hasta Armageddon, 1998), al cine de terror sorprendente, paranormal, llegado del espacio (El exorcista, 1973; Poltergesit, fenómenos extraños, 1982; Alien, el octavo pasajero, 1979; El sexto sentido, 1999), la comedia e historias de terror juvenil (American graffiti, 1973; Scream: vigila que alguien llama, 1996; el proyecto de la Bruja de Blair, 1999), el cine bélico, histórico y político (Patton, 1970; Apocalypse Now, 1979; Salvar al soldado Ryan, 1998; Black Hawk derribado, 2002), la comedia familiar, romántica y disparatada (Solo en casa, 1990; Algo pasa con Mary, 1998; El diario de Bridget Jones, 2001; Aterriza como puedas, 1980; Loca academia de policías, 1984).
Las nuevas herramientas tecnológicas, los nuevos hábitos de consumo de productos audiovisuales conducen a que el mundo del cine indague en todo lo que tiene que ver con la electrónica, la realidad virtual, la televisión, Internet y el mundo del videojuego. Desde Tron (1982), de Steven Lisberger, hasta El show de Truman (1998), de Peter Weir, eXistenZ (1998), de David Cronenberg, y The Matrix (1999), de los hermanos Wachowski, son tanto los temas de actualidad que se convierten en cotidianos a través de las historias que se construyen para el cine. Además toda la tecnología permite realizar a través de ordenador las nuevas producciones de animación que abordan diversos Estudios (Disney, Fox, Pixar, Dreamworks, etc.).
Toy Story fué la primera pelicula animada completamente por ordenador
Frente a todo este despliegue de fuegos artificiales, el cine tradicional consigue encontrar su hueco. Directores clásicos como Billy Wilder o Robert Altman, y otros intermedios como Francis Ford Coppola, William Friedkin, Woody Allen o Clint Eastwood, trabajan activamente al lado de otros más jóvenes y renovadores como Jim Jarmusch, Tim Burton, Steven Soderbergh y los hermanos Coen. Y todos ellos, dan entrada a las nuevas estrellas cinematográficas como Tom Cruise, Julia Roberts, Jodie Foster, Kevin Costner, Arnold Schwarzenegger, Harrison Ford, Sylvester Stallone, Sharon Stone, Brad Pitt, Bridget Fonda o George Clooney, entre otros muchos; el más vivo retrato del nuevo Hollywood.

El cine estadounidense de los 60

La sociedad estadounidense comienza a sentir la fuerza de una generación que busca abrir nuevos caminos reivindicativos de una nueva convivencia que se proyectan en los intereses culturales, creativos y vivenciales. La industria del cine, en gran medida, también siente cómo el interés de los espectadores por las películas que produce está provocando que sus cimientos se resientan. La televisión y otros modos de entretenimiento provocan que determinadas superproducciones tengan difícil su amortización. El cine estadounidense ya ha sentado bases en Europa, produciendo numerosas películas en Gran Bretaña, Italia y España. Los géneros todavía conservan la esencia que les ha definido como tales. Las comedias tienen de protagonistas a Rock Hudson y Doris Day (Un pijama para dos, 1962, de Delbert Mann), a Peter Sellers (El guateque, 1968, de Blake Edwards) y, especialmente, a Jerry Lewis (Lío en los grandes almacenes y El profesor Chiflado, 1963, de Frank Thaslin y el propio Lewis), aunque la presencia del maestro Billy Wilder sigue marcando las diferencias (El apartamento, 1960, con Jack Lemmon; Uno, dos, tres, 1961, con James Cagney) El musical aborda temas relacionados con el mundo juvenil y familiar (West Side Story, 1961; Sonrisas y lágrimas, 1965, de Robert Wise) y comienzan a surgir con más frecuencia las películas que aprovechan el tirón popular de los nuevos grupos musicales jóvenes, como los Beatles, para producir historias como ¡Qué noche la de aquel día! (1964), de Richard Lester. El cine de terror alcanzó algunos de sus momentos más memorables con películas como Psicosis (1960) y Los pájaros (1963), de Alfred Hitchcock, Repulsión (1965) y La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, y La noche de los muertos vivientes (1968), de George A. Romero. El western continúa dando historia con gran fuerza y efectividad como Los siete magníficos (1960), de John Sturges, y El hombre que mató a Liberty Balance (1962), de John Ford. No obstante, la reflexión sobre el hombre en el más amplio sentido de la palabra se impone en trabajos tan diversos temáticamente como El prestamista (1965), de Sydney Lumet, La jauría humana (1966), de Arthur Penn, Danzad, danzad, malditos (1969) , de Sydney Pollack. Las nuevas vías creativas, desde un ámbito independiente y solapado con las iniciativas de los grandes Estudios, quedan reflejados en varias películas que cierran la década: El graduado, de Mike Nichols, Cowboy de medianoche, de John Schlesinger, -con sendas magistrales interpretaciones de Dustin Hoffman, y Bonnie y Clyde, de Arthur Penn, y que de alguna manera permanecen en la memoria colectiva como iconos de un momento socio-cultural de gran relieve. En cualquier caso, se consolida un cuadro artístico apoyado en actores como Jack Lemmon, Walter Matthau, Paul Newman, Robert Redford, Clint Eastwood, y actrices como Faye Dunaway, Shirley MacLaine, Barbra Streisand, entre otros, que sirven de transición entre la estrellas maduras y los jóvenes que va a irrumpir en la década siguiente. Mucho más allá de las trayectorias personales de directores consagrados y de los nuevos creadores, se dieron otras líneas mucho más marginales que se englobaron bajo la denominación "Cine independiente americano",corrientes de vanguardiaque quisieron romper con las temáticas tradicionales.

A continuación veremos un famoso fragmento de la pelicula Psicosis: